lunes, 31 de marzo de 2014

Unbelievers.

Tres meses. Ni siquiera me lo puedo creer. Ya había olvidado eso de que ya me daba igual que me quisieras. Toda la historia triste de pedir explicaciones sin respuesta alguna, de enfadarme contigo pero más conmigo misma.
Y es verdad. Realmente te importo. Eso de "¿quién soy en tu vida? " finalmente ha encontrado su respuesta.
De alguna forma yo también estaba pensando en ti.

Las cinco de la mañana siempre es una buena hora para arrepentirse, para besar las cicatrices de alguien y esas tonterías que dicen esos mexicanos que tanto me gustan.
Por fin ha acabado, ese cable de alta tensión que estaba a punto de asfixiarme ha desaparecido. Tú lo has hecho desaparecer. Y no hay cosa que más admire que alguien dándose cuenta de sus errores, intentando arreglar las cosas.
Porque realmente nuestra historia (si es que se puede llamar así) fue tan estúpida como nosotros. Tan inútil y tan falsa que parecía de papel.
Siempre es mejor coger un mechero y prender en llamas ese papel que tanto deseé un día.
Y empezar como antes. Antes de todo esto de hacernos daño, de que nos faltaran las palabras.
Por fin todo ha vuelto a ser como antes.

lunes, 24 de marzo de 2014

as days fade, as nights grow.

A veces, y sobre todo cuando las agujas llegan más allá del número doce me gusta imaginar "¿Qué hubiera pasado si...?".
Pero la realidad es que me gusta imaginar que estás aquí, o que soy yo la que está allí. Me gusta pensar que todo es perfecto y que eres tan transparente conmigo que ni me hace falta interrogarte. Me pierdo entre las palabras que pongo en tu boca, las cuales probablemente jamás dirías.
Me encanta soñar con que todo se puede,  con que jamás se hubiera apagado eso que sentías.
Me gusta creerme que tú no eres tú sino que eres yo y estás pensando lo mismo.
Que realmente no quieres soltarme de la mano, que es cierto que sólo me necesitas a mi. Que era verdad eso de que por fin nos habiamos encontrado.
Que podemos cumplir todo eso de lo que nos llenábamos la mente o al menos yo lo hacía.
Pero por muy bien que suene eso de ser alguien importante en tu vida la verdad es que se aleja bastante de la realidad.
Lo cierto es que no sé qué soy o qué significo, si es que significo algo, en tu vida.
Lo único que puedo afirmar es que no sé cómo, qué ni quién eres en la mia.




domingo, 23 de marzo de 2014

Tengo una crisis para ti.


Las cosas son así. Es la realidad, y es dura. Fingimos estar bien, fingimos que nos preocupan pequeñas cosas y mentimos la triste verdad, escondemos nuestras ganas de abandonar. Porque es lo más fácil. Porque pensamos que nadie nos puede ayudar, que nadie va a estar siempre para abrazarnos, para escucharnos, para preocuparse por todos esos tristes detalles que tiran de nosotros para llevarnos hasta el fondo y hacer que nos ahoguemos.
Tememos abrir nuestras heridas más profundas a los demás, nos asusta explicar cómo nos sentimos.
No puedo decir con exactitud cual es la solución más correcta. Realmente somos complicados, y nos complicamos aún más.
Puede que haya alguien que necesite vernos felices, que nos sostenga y que nos saque del mar de pensamientos en el que estamos metidos.
Y también puede que nuestras heridas sean tan profundas que hemos decidido ocultarlas para siempre a todos, pero tenemos que gritar. Tenemos que dejar de querer nadar solos en esto.
Y cuesta, cuesta mucho. Más de lo que nadie se puede imaginar.

jueves, 20 de marzo de 2014

Belice.

Me da igual lo que pienses, necesito decirte esto porque creo que no lo aguanto más. Ya lo he intentado pero no sé ni cómo expresar todos estos sentimientos que tengo gritando por dentro. Porque no puedo pretender engañar a nadie más que a mi misma fingiendo que no pienso constantemente en tu voz pronunciando mi nombre.
No sé porque finjo que no me importas, que ya ne das igual, que has pasado a la historia, que te odio o algo parecido
Tal vez porque odio ser tan endeble, tan poco capaz y tan tolerante.
Pero lo cierto es que no, nunca, jamás ni en nuestros mejores sueños podrá ser algo parecido.
Tan ilusa y tan idiota como siempre, pero esta vez no es culpa mía.
Y tal vez de igual, sé de sobra que te da igual. Pero si, no sé de qué forma pero sigues aquí.