viernes, 25 de diciembre de 2015

Un día en el parque.

Quería escribir algunos nombres pero me parecía sumamente cutre y demasiado personal, así que voy a asignar letras.

I, I me metió en esto y ni si quiera lo llegué a conocer, es cierto que nos vimos una vez pero no me atreví a acercarme y ya no me interesaba seguir por ese camino.

No había escuchado esa canción en mi vida pero ahí estaba todos los días con la frase esa que me daba hasta risa y al final todo el mundo la conoce y a estas alturas es incluso ridículo mencionarla. En fin, el caso es que solo la escuché como dos veces, pero leí la letra medio millón. Tenía un significado para mi aunque no supiera como sonaba la voz ni la música.
Pasaron los años y me olvidé de es canción, de su título, significado y la existencia de I. Realmente me hacía falta porque estaba perdiendo el tiempo lo suficiente hasta para alguien como yo.

Tengo un amigo que graba versiones acústicas de canciones de ese estilo y hace no mucho escuche una de esa canción, y me acordé de lo que había significado y de lo estúpida que he sido durante mucho tiempo.

A ti te encantaba ese grupo cuando te conocí, después de toda la no-historia de I, por supuesto.
Y ni siquiera me acordaba entonces.

No sé cómo ni por qué pero hace unas horas estabas escuchando la maldita canción. Tampoco sé qué te vendrá a la mente cuando lo haces, en quién piensas o a qué te recuerda, y me da pena porque de verdad me gustaría saberlo. Me encantaría poder contarte toda la historia que pasó en mi cabeza gracias a esa canción y presentarte mentalmente a todos los implicados, incluso a ti.

Me gustaría no tener miedo a hacer algo de lo que voy a arrepentirme, aunque sea una tontería como contarte una historia sentimental y de críos de quince años.

Me encantaría que fuéramos sinceros con nosotros.






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